Ifrán
Ciudades imperiales, pueblos, paisajes y saberes por descubrir alrededor de Fez.
Enclavada a 1.713 m de altitud, la agradable pequeña ciudad de Ifrán es una sorprendente réplica de las más bellas estaciones europeas. Calma, naturaleza exuberante, generosas superficies de agua y pistas de esquí hacen de ella el lugar soñado para una parada de relax donde el deporte rima con el confort.
Bien acomodado en su pequeño tren retro, disfrutará descubriendo esta encantadora pequeña ciudad del Medio Atlas marroquí. Célebre por sus grutas, de las que toma su nombre, se caracteriza por un urbanismo europeo muy marcado, un clima templado, pero muy húmedo, con una temperatura media de 11 °C. Su biodiversidad faunística y florística es de lo más apreciable, como su parque nacional, dotado del mayor bosque de cedros del mundo, de esencias embriagadoras y donde da gusto hacer un picnic.
El Medio Atlas en estado puro
Si va más allá, en un perímetro de 7 km, encontrará la fuente de Vittel, o fuente de la Virgen; la de Ras El Ma, situada en la carretera de Azrou; o también las cascadas del Refugio, con sus bucólicos cantos de agua. Para los amantes de los paseos en barca o los aficionados al canoísmo, magníficos lagos constituyen el marco ideal para dulces ensoñaciones a orillas del agua o buenas jornadas de pesca entre amigos: el Dayet Aoua, conocido por sus numerosos lucios, el de Afenourir, refugio de aves migratorias y convertido en zona protegida, el Dayet Hachlaf rico en truchas y, por último, el Dayet Ifrah, el mayor lago del Medio Atlas (117 ha de superficie con una profundidad de 12 m) que acoge a 1.500 aves en invernada.
Estancia deportiva: esquí, senderismo… cerca de Ifrán
En cuanto al deporte, además de las excursiones a pie y la pesca, también se practica la caza, previo permiso. Por último, podrá disfrutar de los placeres del esquí de diciembre a principios de marzo, gracias a las estaciones de Michlifen y Jbel Habri, ubicadas en el corazón del bosque de cedros, a 2.000 m de altitud. Con pistas que ofrecen de 100 a 200 m de desnivel y equipadas con telesquís, su alegría, tras un buen día de esquí, solo será igualada por la felicidad de contemplar el maravilloso paisaje nevado.